Café Landtmann

Como parte del recorrido en el bus turístico Hop-on Hop-off, una opción que recomiendo para llegar hasta los puntos de interés en la ciudad de Viena y donde podrás escuchar un poco de su historia, a la par de música clásica para ambientarte en la capital imperial, nos bajamos en la parada del Café Landtmann; introducido en el audio-guía como el café más elegante y el predilecto de Sigmund Freud –padre del psicoanálisis–, quién solía visitarlo frecuentemente en la ruta hacia su casa, ubicada en la calle Bergasse y que hoy funciona como una casa museo.

Al entrar a Café Landtmann, atravesamos la terraza con sus sombrillas y tubos de calefacción encendidos, pues aunque el día pintase soleado, a mediados de marzo se está despidiendo el invierno en Viena. Luego, avanzamos a una segunda terraza cuyo techo semi circular y panorámico acaba formando un gran ventanal, dejándote ver lo que pasa afuera… ahí, la gente puede fumar si lo desea y hasta llevar a su perro. Este café se va descubriendo en facetas, pues en la parte más interna, contrasta la decoración con lámparas, madera oscura, una vitrina de llamativos postres, los percheros para guindar las chaquetas y también los de guindar el periódico.

Otro punto distintivo en Café Landtmann es que mantienen la tradición de hacer sentir cómodo al cliente: desde permitirles que escojan la mesa de su preferencia, hasta ofrecerles el periódico del día en tan solo el primer acercamiento del mozo… quien, por cierto, viste de traje formal y elegante. Esta es la política de “Siéntese usted mismo”, acompañada de la discreción y amabilidad del personal; una práctica que suele mantenerse desde el auge de las Kaffee-haus –casas del café– a principios del siglo XX, cuando se convirtieron en el lugar favorito de reunión de la alta esfera de políticos, científicos, escritores y gente de sociedad.

¿Qué me recuerda? Un lugar charming de la época imperial, que con sus adaptaciones modernas luce fresco y acogedor para todo aquel que lo visita.

 Ambiente: placentero, cómodo, sin música de fondo… solo escuchas el susurro de conversaciones flotando en el aire, que parecen no perturbar la concentración y el disfrute de quienes se sumergen en la lectura de la prensa.

Drees code: no fallará la vestimenta casual en cualquiera de sus espacios.

Ocasión ideal: visita obligada de turismo, cena romántica, tarde de lectura.

 Comida: gastronomía vienesa, platos internacionales.

Recomiendo el Viennese prime boiled beef, un plato tradicional presentado en dos partes: por un lado, trae en una cacerola finos cortes de res sumergidos en un delicioso caldo de vegetales; y por el otro, trae un plato con papás sazonadas –casi hechas puré–, acompañado de tres gustosas salsas: crema de espinacas, salsa de cebollín y compota de manzana.

Fue una experiencia superior a la vista y al gusto, irrepetible en otros restaurantes con el mismo plato.

Bebidas: la especialidad son los cafés! Tienen más de quince preparaciones para complacer diversos antojos y todos son servidos con un pequeño vaso de agua.

Recomiendo los dos que probramos: Mozart Kaffee (espreso doble, licor Mozart, leche batida) y el Franz Landtmann Kaffee (espreso doble, brandy, licor de café, crema batida y canela).

La experiencia será mejor si acompañas el café con uno de sus postres originales: Apfelstrudel (strudel tibio de manzana) o un Topfenstrudel (strudel tibio de queso crema), ambos servidos con salsa de vainilla. Y si no te decides por éstos, aún tendrás más de veinte postres y tartas para escoger…

Rango de precios: € 45 p/p (almuerzo + postre); € 15 p/p (servicio desayuno); € 14 p/p (merienda: postre + bebida caliente). *No incluye impuestos de servicio.

Áreas: terraza al aire libre, dos terrazas cubiertas, varios ambientes en sala interna. Bel-Etage: espacio que dispone de cuatro salones privados para eventos.

 Algo peculiar: su origen se remonta a finales del siglo XIX con la apertura del Salón de Berta Zuckerkandl-Szeps, donde famosos artistas y personalidades vienesas como Gustav Klimnt y Arthur Schnitzler solían reunirse en torno a las tertulias literarias e intelectuales que organizaba su anfitriona, una reconocida escritora austríaca. Está ubicado en la planta baja del Palacio Lieben-Auspitz, cuya edificación es de cinco pisos de alto y de estilo neobarroco.

Horario: todos los días, de 7:30 am a 12:00 am.

 Dirección: Universitätsring 4, 1010 Vienna, Austria.

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