Pasta Factory: una opción variada y más saludable de comer pasta

El mundo de las pastas es bastante amplio, es un alimento versátil que se puede consumir de distintas formas (presentación larga, corta o rellena), según su elaboración (fresca –hecha con huevos–, seca –hecha con cereales–) y composición (integral, de vegetales que le dan color), bien sea como plato principal o como contorno… y estas son apenas las principales características.

“Habiendo tanta variedad, ¿a quién no le gusta la pasta?” Fue una de las interrogantes que motivó el negocio de Pasta Factory –señaló uno de sus socios– con la ventaja de poder apoyarse en las raíces y costumbres culinarias de su familia ítalo – venezolana, países que han liderado la producción y consumo per cápita de este alimento a nivel mundial. Esto indica que, al frente del negocio, hay gente que vive la pasta: le gusta, la come y sabe de ella.

En Pasta Factory se especializan en la elaboración artesanal de pasta rellena (ravioli) y salsas para acompañarla bajo la modalidad takeaway, es decir, para comprar y llevar a casa. Son productos frescos, sin aditivos o conservantes, empacados de forma conveniente para mantener la calidad de los ingredientes y favorecer su traslado al hogar, donde siguiendo unos sencillos pasos que ellos recomiendan, en pocos minutos se puede disfrutar de una pasta gourmet en el almuerzo o cena cotidianos, sin tener que pasar tiempo en un restaurante.

El menú es complaciente, tiene alrededor de doce tipos de raviolis y de salsas originales –más variaciones de las clásicas– que constantemente se están renovando. Existen los “matrimonios felices” –como se refiere el maestro cocinero– que son las mejores combinaciones entre sí o sugerencias; algunas son: ravioli de carne con salsa amatriciana a base de tocineta y tomate; ravioli de zucca –auyama asada– con mantequilla de salvia; ravioli de cabra y cebolla caramelizada más salsa bianca rosa.

Para brindar una mejor experiencia al momento de comer pasta, incluyeron en su oferta la elaboración de panes a base de maíz, pesto & parmesano, cebolla caramelizada & queso gruyere; así como mantequillas de albahaca, trufas, salvia y eneldo. Otras opciones disponibles son lasañas para hornear en casa o comer en la misma tienda, así como pasta larga y algunos productos importados de Italia que sirven de complemento: quesos, especias y aceites vegetales.

Entre tanto sabor, ¿es posible que ésta sea una opción más saludable de comer pasta? La respuesta es afirmativa. Son pastas hechas a mano, con una base de semolín al 100% (consistencia más pura del trigo) e ingredientes frescos y de calidad, que al ser congelados no pierden sus propiedades nutritivas –el tiempo sugerido de consumo es de tres meses– y en el caso de las salsas refrigeradas y empacadas al vacío, tienen una duración y rotación en la tienda de quince días.

Si eres amante de las pastas o quieres probar las distintas versiones que ofrece la gente de Pasta Factory, aquí te dejo las coordenadas de sus dos tiendas en Santo Domingo:

  • Ensanche Paraíso. Calle Federico Geraldino #83. Plaza Mezzaluna.
  • Bella Vista. Sarasota #77. Bella Piazza.

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